Fred Leidel, cariñosamente conocido como “Abuelo Fred” ha pasado casi todas las mañanas de los martes y jueves durante los últimos seis años leyendo en el salón de Kínder en la escuela de su vecindario. Esto suma más de 400 horas que Fred ha pasado en la escuela elemental Schenk; sin contar el tiempo que le toma a Fred viajar en su triciclo a la escuela, con lluvia o sol, o en el caso de los inviernos de Wisconsin, con nieve. Este compromiso sería encomiable bajo cualquier circunstancia; pero para Fred es sólo parte de su rutina semanal y algo que disfruta enormemente. El 3 de diciembre, Fred celebrará su cumpleaños número 100 con su familia en el Nitty Gritty en Madison.

 

FredEl programa de voluntarios de empleados jubilados y adultos mayores del Condado de Dane (RSVP, por sus siglas en inglés) cree que ser voluntario te mantendrá más joven. No podría haber un mejor portavoz que Fred para dar fe de esto. Después de una carrera como profesor universitario de ingeniería y como Decano Asociado de Ingeniería en UW-Madison, Fred continuó trabajando después de jubilarse, viajando y hablando con estudiantes que estarían transfiriéndose al programa de ingeniería en UW-Madison. No fue hasta que estaba en la década de sus noventa que se enteró de RSVP, después de ver un artículo en el periódico Eastmorland sobre la necesidad de voluntarios en la escuela elemental Schenk. Nunca se ha arrepentido de haber tomado la decisión. Fred habla efusivamente sobre lo divertidos, inteligentes y únicos que pueden ser los niños.

 

Además de las horas de voluntariado que Fred ofrece en la escuela elemental Schenk, también participa en el proyecto de historia de la escuela preparatoria Memorial. Cada año, los voluntarios son invitados a Memorial para participar de entrevistas en grupos pequeños sobre cómo fue su vida durante la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial. Los estudiantes preparan un documento escrito sobre la historia narrada. Fred disfruta de la oportunidad de compartir su experiencia personal con los estudiantes y reconoce que esto puede tener más valor para los estudiantes que lo que aprenden de un libro de texto. Fred es ciertamente prueba de que el voluntariado no conoce límites de edad.